
Establece un procedimiento sistemático de rendición de cuentas
“27 Cuando Pablo y Bernabé llegaron a Antioquía, se reunieron con los miembros de la iglesia y les contaron todo lo que Dios había hecho por medio de ellos. Les contaron también cómo el Señor les había ayudado a anunciar las buenas noticias a los que no eran judíos, para que también ellos pudieran creer en Jesucristo. Hechos 14:27 BLS
Rinde cuentas regularmente
Identifica de qué y ante quién eres responsable.
Espiritualmente
Ministerialmente
Administrativamente
Legalmente. Tenemos calidad de Asociaciones Religiosas. 1 Sólo Dios puede darle autoridad a una persona, y es él quien les ha dado poder a los gobernantes que tenemos. Por lo tanto, debemos obedecer las autoridades del gobierno. Romanos 13 BLS
La misión de la rendición de cuentas es
Preservar la integridad y autoridad de los ministros y la salud de los ministrados
reducir las incertidumbres del ejercicio de la autoridad concedida a un ministro,
limitar las arbitrariedades,
prevenir y remediar los abusos,
volver predecible su ejercicio,
mantenerlo dentro de las normas y procedimientos bíblicos y establecidos
Establece mecanismos de información y transparencia que exijan una menor regulación de rendición de cuentas.
“12-14 ¡Ya casi llega el momento! Así que dejemos de pecar, porque pecar es como vivir en la oscuridad. Hagamos el bien, que es como vivir en la luz. Controlemos nuestros deseos de hacer lo malo, y comportémonos correctamente, como si todo el tiempo anduviéramos a plena luz del día. No vayamos a fiestas donde haya desórdenes, ni nos emborrachemos, ni seamos vulgares, ni tengamos ninguna clase de vicios. No busquemos pelea ni seamos celosos. Más bien, dejemos que Jesucristo nos proteja.” Romanos 12 BLS
Establece lineamientos y procedimientos para rendición de cuentas
2 Pablo y Bernabé no estaban de acuerdo con eso, y discutieron con ellos. Por esa razón, los de la iglesia de Antioquía les pidieron a Pablo y a Bernabé que fueran a Jerusalén, y trataran de resolver ese problema con los apóstoles y los líderes de la iglesia en esa ciudad. Pablo y Bernabé se pusieron en camino, y los acompañaron algunos otros seguidores. Hechos 15 BLS
Vertical y
Horizontal
Asume como ministro la obligación de informar.
17Cuando llegamos a Jerusalén, los creyentes nos recibieron calurosamente. 18Al día siguiente Pablo fue con nosotros a ver a Jacobo, y todos los ancianos estaban presentes. 19Después de saludarlos, Pablo les relató detalladamente lo que Dios había hecho entre los gentiles por medio de su ministerio. Hechos 21 NVI
Presenta una justificación adecuada del ejercicio de tu autoridad. Hechos 15:2
Comprende la importancia de la disciplina para los ministros
Un primer paso es cuestionar el ejercicio del ministerio
El segundo paso es sancionar el mal uso de la autoridad del ministerio
Norma de proporcionalidad
Comprométete con un código de conducta
Características básicas:
Su propósito
Quienes están obligados a cumplirlo
Principios generales: responsabilidades ante la comunidad, responsabilidades ante los usuarios, responsabilidades ante los clientes, ante los colegas
Incompatibilidad
Beneficios prohibidos
Ilustrativo[*]: Código de ética de guías espirituales
1. [La intención] Los guías espirituales han de practicar y servir de tal modo que cultiven la prudencia, empatía, y sabiduría.
2. [Sirviendo la Sociedad] Las prácticas Espirituales serán diseñadas y se dirigirán dé manera que respeten el bien común, con consideración hacia la seguridad pública, la salud, y el orden. Porque el conocimiento aumentado adquirido por las prácticas espirituales puede catalizar el deseo para un cambio personal y social, los guías usarán un cuidado especial para ayudar a dirigir las energías de aquéllos que ellos les ministran, así como la suya propia, de un modo responsable que refleje un amor qué consideren toda las vidas.
3. [Sirviendo a los Individuos] Los guías Espirituales respetarán y buscarán conservar la autonomía y dignidad de cada persona. La participación primaria en cualquier práctica religiosa debe ser voluntaria y basada en una declaración previa de lo que contiene y con el consentimiento dado individualmente por cada participante mientras está en un estado de conciencia lúcido. La declaración previa contendrá, por lo menos una discusión sobre cualquier elemento de práctica que podría verse razonablemente como uno que presenta algunos riesgos físicos o psicológicos. En particular, deben advertirse a los participantes que la experiencia religiosa primaria puede ser difícil y dramáticamente transformativa.
Los guías harán las preparaciones razonables para proteger la salud y la seguridad de cada participante durante las prácticas espirituales y en los períodos de vulnerabilidad que puedan surgir. Los límites en las conductas de los participantes y facilitadores serán hechos claro y convenido de antemano antes de cualquier sesión. Las costumbres apropiadas de confidencialidad serán establecidas y se honrarán.
4. [Lo competente] Los guías espirituales ayudarán sólo con las prácticas que ellos están calificados mediante la experiencia personal y entrenamiento o educación.
5. [La integridad] Los guías espirituales se esforzarán por ser conscientes de cómo sus propios sistemas de creencias, valores, necesidades, y limitaciones afectan su trabajo. Durante las prácticas primarias religiosas, los participantes pueden estar especialmente expeditos a sugerencia, manipulación, y explotación; por consiguiente, los guías deben preciar proteger los participantes y no permitirle a nadie usar esa vulnerabilidad de manera que le haga daño a los participantes u otros.
6. [Presencia callada] Para ayudar a salvaguardar contra las consecuencias dañinas de la ambición de las personas y organizaciones, las comunidades espirituales usualmente deberían permitir mejor su crecimiento mediante la atracción en lugar de la promoción activa.
7. [No por Ganancia] Las prácticas espirituales deberían ser dirigidas en un espíritu de servicio. Los guías espirituales se esforzarán por acomodar los participantes sin tener en cuenta su habilidad para pagar o de hacer donaciones.
8. [La tolerancia] Los guías espirituales practicarán la abertura y respetarán las personas cuyas creencias aparentemente están en contradicción con las suyas.
9. [Revisión de adeptos] Cada guía buscará el consejo de otros guías para ayudar a asegurar lo saludable de su o sus prácticas y ofrecerá el consejo cuando haya la necesidad. Este proyecto para el comentario público se presentó 10 de agosto del 2001. La versión actual en inglés está disponible en la Internet en: http://www.csp.org/.
Quienes están obligados a cumplirlo
Principios generales: responsabilidades ante la comunidad, responsabilidades ante los usuarios, responsabilidades ante los clientes, ante los colegas
Incompatibilidad
Beneficios prohibidos
Ilustrativo[*]: Código de ética de guías espirituales
1. [La intención] Los guías espirituales han de practicar y servir de tal modo que cultiven la prudencia, empatía, y sabiduría.
2. [Sirviendo la Sociedad] Las prácticas Espirituales serán diseñadas y se dirigirán dé manera que respeten el bien común, con consideración hacia la seguridad pública, la salud, y el orden. Porque el conocimiento aumentado adquirido por las prácticas espirituales puede catalizar el deseo para un cambio personal y social, los guías usarán un cuidado especial para ayudar a dirigir las energías de aquéllos que ellos les ministran, así como la suya propia, de un modo responsable que refleje un amor qué consideren toda las vidas.
3. [Sirviendo a los Individuos] Los guías Espirituales respetarán y buscarán conservar la autonomía y dignidad de cada persona. La participación primaria en cualquier práctica religiosa debe ser voluntaria y basada en una declaración previa de lo que contiene y con el consentimiento dado individualmente por cada participante mientras está en un estado de conciencia lúcido. La declaración previa contendrá, por lo menos una discusión sobre cualquier elemento de práctica que podría verse razonablemente como uno que presenta algunos riesgos físicos o psicológicos. En particular, deben advertirse a los participantes que la experiencia religiosa primaria puede ser difícil y dramáticamente transformativa.
Los guías harán las preparaciones razonables para proteger la salud y la seguridad de cada participante durante las prácticas espirituales y en los períodos de vulnerabilidad que puedan surgir. Los límites en las conductas de los participantes y facilitadores serán hechos claro y convenido de antemano antes de cualquier sesión. Las costumbres apropiadas de confidencialidad serán establecidas y se honrarán.
4. [Lo competente] Los guías espirituales ayudarán sólo con las prácticas que ellos están calificados mediante la experiencia personal y entrenamiento o educación.
5. [La integridad] Los guías espirituales se esforzarán por ser conscientes de cómo sus propios sistemas de creencias, valores, necesidades, y limitaciones afectan su trabajo. Durante las prácticas primarias religiosas, los participantes pueden estar especialmente expeditos a sugerencia, manipulación, y explotación; por consiguiente, los guías deben preciar proteger los participantes y no permitirle a nadie usar esa vulnerabilidad de manera que le haga daño a los participantes u otros.
6. [Presencia callada] Para ayudar a salvaguardar contra las consecuencias dañinas de la ambición de las personas y organizaciones, las comunidades espirituales usualmente deberían permitir mejor su crecimiento mediante la atracción en lugar de la promoción activa.
7. [No por Ganancia] Las prácticas espirituales deberían ser dirigidas en un espíritu de servicio. Los guías espirituales se esforzarán por acomodar los participantes sin tener en cuenta su habilidad para pagar o de hacer donaciones.
8. [La tolerancia] Los guías espirituales practicarán la abertura y respetarán las personas cuyas creencias aparentemente están en contradicción con las suyas.
9. [Revisión de adeptos] Cada guía buscará el consejo de otros guías para ayudar a asegurar lo saludable de su o sus prácticas y ofrecerá el consejo cuando haya la necesidad. Este proyecto para el comentario público se presentó 10 de agosto del 2001. La versión actual en inglés está disponible en la Internet en: http://www.csp.org/.
Ilustrativo[†]
Iglesia Cristiana (Discípulos de Cristo)
Código de Ética Ministerial
Creyendo que Jesús es el Cristo, el Hijo del Dios viviente, y proclamándolo Señor y Salvador del mundo, yo, como ministro ordenado o licenciado, reafirmo mis votos, de que a través de la dedicación y la disciplina dirigiré y serviré con integridad. Descansando en la gracia de Dios, me comprometo a lo siguiente:
Mi Conducta Personal
Seré un testimonio vivo y un ejemplo del ministerio de Jesucristo.
Dedicaré tiempo, energía, vitalidad y todo esfuerzo para realizar un ministerio
efectivo.
Creceré en la fe, el conocimiento y la práctica del ministerio, a través de las disciplinas espirituales, el estudio, la educación continuada y el servicio hacia los demás.
Viviré una vida que honre los compromisos con mi familia, incluyendo la necesidad de privacidad y el tiempo dedicado a mi cónyugue e hijos.
Tomaré tiempo para renovarme física y espiritualmente, a través de la recreación, las vacaciones familiares, y la devoción personal.
Seré un mayordomo fiel de los dones que el Señor me ha otorgado, a través del manejo del tiempo, los talentos y los recursos financieros de una manera generosa y responsable.
Aceptaré la responsabilidad de toda deuda en la cual incurra.
Me mantendré emocional y físicamente en forma y balanceado, absteniéndome del abuso de substancias (drogas, alcohol) y otros comportamiento abusivos.
Usaré mi posición, poder y autoridad de maneras no explotadoras.
Mantendré normas éticas morales de altura ética en mi comportamiento sexual.
Trataré a todas las personas con igualdad de respeto y cuidaré de ministrarles de manera imparcial.
Mis relaciones con la Iglesia en la cual sirvo
Desarrollaré y ofreceré mis dones del ministerio para la iglesia.
Reconoceré y estimularé los dones de otros en la iglesia, uniendo sus dones a los míos por el bienestar de la Misión de Jesucristo y la salud de la Iglesia.
Predicaré y enseñaré el evangelio sin temor y sin favor alguno, hablando la verdad en amor.
Administraré los sacramentos y los servicios de la iglesia con integridad y no por ganancia financiera.
Trabajaré en cooperación y colegiatura con todos a los cuales yo sirvo en el ministerio particular en el cual yo he sido llamado.
Administraré las finanzas corporativas de la iglesia con integridad personal.
Me abstendré de aceptar regalos (regalía) que pudiera comprometer el ministerio de la Iglesia.
Honraré toda confidencia que venga a mí en mi rol o función de ministro y me abstendré de la murmuración.
Motivaré y participaré en la evaluación regular de mi ministerio y cooperaré con la Región en las revisiones periódicas de la renovación de la licencia,
manteniendo el reconocimiento ya sea como ministro ordenado, pastor licenciado o ministro con ministerio reconocido.
Buscaré el consejo del Ministro Regional o sus asociados cuando las tensiones divisivas amenacen mi relación ministerial con aquellos a quienes sirvo.
Mi relación con los colegas en el ministerio
Estaré comprometido en relaciones de pacto con mis colegas las cuales envolverán actividades de edificación espiritual, disciplina, apoyo familiar, diálogo vigoroso, enseñanza y predicación mutua y formación espiritual.
Sostendré y apoyaré a mis colegas en el ministerio sin tomar provecho de sus crisis y problemas.
Ejerceré servicios pastorales con otra congregación o con algún miembro de otra congregación solo si el pastor de dicha congregación me lo solicita.
Apoyaré y en ningún momento hablaré maliciosamente del ministerio de mi predecesor o de otro ministro en la congregación de la cual yo soy miembro.
Al retirarme o al renunciar al ministerio de la iglesia, animaré el ministerio de mi sucesor, sin interferir con los procesos de decisión de la iglesia local y haré saber a los miembros de la iglesia de que ya no soy el pastor en función.
Mi Relación con la comunidad y la iglesia universal
Participaré responsablemente en la vida y el trabajo de mi comunidad llevando el testimonio espíritu profético del Evangelio de
Jesucristo, trabajando en torno a una sociedad justa y moralmente responsable.
Participaré fielmente en la vida y la obra de todas las manifestaciones de la Iglesia Cristiana (Discípulos de Cristo).
Buscaré conocer, comprender y respetar la diversidad de opiniones y personas dentro de la Iglesia Cristiana (Discípulos de Cristo).
Seré un representante responsable de la sola Iglesia de Jesucristo y participaré en actividades las cuales fortalezcan su unidad, testimonio y misión.
Los 10 mandamientos para mantener la integridad moral del liderazgo.[‡]
1. No visitar solo (a) a una persona del sexo opuesto en su casa.
2. No aconsejar a nadie del sexo opuesto solo en la oficina.
3. No aconsejar a personas del sexo opuesto más de una vez, sin la pareja del aconsejado, o en su defecto refiéralos.
4. No salir a comer solo con alguien del sexo opuesto.
5. No besar a ningún asistente del sexo opuesto.
6. No discutir problemas sexuales detallados con nadie del sexo opuesto en las consejerías.
7. No discutir sus problemas matrimoniales con otra persona del sexo opuesto, buscando consejo.
8. Ser cuidadoso(a) al recibir y responder tarjetas, cartas o regalos de otras personas del sexo opuesto.
9. Haga de su secretario (a) ó mentor (a), su aliado protector.
10. Orar por la integridad moral del Pastor, Diáconos y Ministros de nuestra Iglesia.
Iglesia Cristiana (Discípulos de Cristo)
Código de Ética Ministerial
Creyendo que Jesús es el Cristo, el Hijo del Dios viviente, y proclamándolo Señor y Salvador del mundo, yo, como ministro ordenado o licenciado, reafirmo mis votos, de que a través de la dedicación y la disciplina dirigiré y serviré con integridad. Descansando en la gracia de Dios, me comprometo a lo siguiente:
Mi Conducta Personal
Seré un testimonio vivo y un ejemplo del ministerio de Jesucristo.
Dedicaré tiempo, energía, vitalidad y todo esfuerzo para realizar un ministerio
efectivo.
Creceré en la fe, el conocimiento y la práctica del ministerio, a través de las disciplinas espirituales, el estudio, la educación continuada y el servicio hacia los demás.
Viviré una vida que honre los compromisos con mi familia, incluyendo la necesidad de privacidad y el tiempo dedicado a mi cónyugue e hijos.
Tomaré tiempo para renovarme física y espiritualmente, a través de la recreación, las vacaciones familiares, y la devoción personal.
Seré un mayordomo fiel de los dones que el Señor me ha otorgado, a través del manejo del tiempo, los talentos y los recursos financieros de una manera generosa y responsable.
Aceptaré la responsabilidad de toda deuda en la cual incurra.
Me mantendré emocional y físicamente en forma y balanceado, absteniéndome del abuso de substancias (drogas, alcohol) y otros comportamiento abusivos.
Usaré mi posición, poder y autoridad de maneras no explotadoras.
Mantendré normas éticas morales de altura ética en mi comportamiento sexual.
Trataré a todas las personas con igualdad de respeto y cuidaré de ministrarles de manera imparcial.
Mis relaciones con la Iglesia en la cual sirvo
Desarrollaré y ofreceré mis dones del ministerio para la iglesia.
Reconoceré y estimularé los dones de otros en la iglesia, uniendo sus dones a los míos por el bienestar de la Misión de Jesucristo y la salud de la Iglesia.
Predicaré y enseñaré el evangelio sin temor y sin favor alguno, hablando la verdad en amor.
Administraré los sacramentos y los servicios de la iglesia con integridad y no por ganancia financiera.
Trabajaré en cooperación y colegiatura con todos a los cuales yo sirvo en el ministerio particular en el cual yo he sido llamado.
Administraré las finanzas corporativas de la iglesia con integridad personal.
Me abstendré de aceptar regalos (regalía) que pudiera comprometer el ministerio de la Iglesia.
Honraré toda confidencia que venga a mí en mi rol o función de ministro y me abstendré de la murmuración.
Motivaré y participaré en la evaluación regular de mi ministerio y cooperaré con la Región en las revisiones periódicas de la renovación de la licencia,
manteniendo el reconocimiento ya sea como ministro ordenado, pastor licenciado o ministro con ministerio reconocido.
Buscaré el consejo del Ministro Regional o sus asociados cuando las tensiones divisivas amenacen mi relación ministerial con aquellos a quienes sirvo.
Mi relación con los colegas en el ministerio
Estaré comprometido en relaciones de pacto con mis colegas las cuales envolverán actividades de edificación espiritual, disciplina, apoyo familiar, diálogo vigoroso, enseñanza y predicación mutua y formación espiritual.
Sostendré y apoyaré a mis colegas en el ministerio sin tomar provecho de sus crisis y problemas.
Ejerceré servicios pastorales con otra congregación o con algún miembro de otra congregación solo si el pastor de dicha congregación me lo solicita.
Apoyaré y en ningún momento hablaré maliciosamente del ministerio de mi predecesor o de otro ministro en la congregación de la cual yo soy miembro.
Al retirarme o al renunciar al ministerio de la iglesia, animaré el ministerio de mi sucesor, sin interferir con los procesos de decisión de la iglesia local y haré saber a los miembros de la iglesia de que ya no soy el pastor en función.
Mi Relación con la comunidad y la iglesia universal
Participaré responsablemente en la vida y el trabajo de mi comunidad llevando el testimonio espíritu profético del Evangelio de
Jesucristo, trabajando en torno a una sociedad justa y moralmente responsable.
Participaré fielmente en la vida y la obra de todas las manifestaciones de la Iglesia Cristiana (Discípulos de Cristo).
Buscaré conocer, comprender y respetar la diversidad de opiniones y personas dentro de la Iglesia Cristiana (Discípulos de Cristo).
Seré un representante responsable de la sola Iglesia de Jesucristo y participaré en actividades las cuales fortalezcan su unidad, testimonio y misión.
Los 10 mandamientos para mantener la integridad moral del liderazgo.[‡]
1. No visitar solo (a) a una persona del sexo opuesto en su casa.
2. No aconsejar a nadie del sexo opuesto solo en la oficina.
3. No aconsejar a personas del sexo opuesto más de una vez, sin la pareja del aconsejado, o en su defecto refiéralos.
4. No salir a comer solo con alguien del sexo opuesto.
5. No besar a ningún asistente del sexo opuesto.
6. No discutir problemas sexuales detallados con nadie del sexo opuesto en las consejerías.
7. No discutir sus problemas matrimoniales con otra persona del sexo opuesto, buscando consejo.
8. Ser cuidadoso(a) al recibir y responder tarjetas, cartas o regalos de otras personas del sexo opuesto.
9. Haga de su secretario (a) ó mentor (a), su aliado protector.
10. Orar por la integridad moral del Pastor, Diáconos y Ministros de nuestra Iglesia.
“Entre ustedes ni siquiera debe mencionarse la inmoralidad sexual,
ni ninguna clase de impureza o de avaricia porque eso
no es propio del pueblo santo de Dios”. Efesios 5:3
ni ninguna clase de impureza o de avaricia porque eso
no es propio del pueblo santo de Dios”. Efesios 5:3




